Chez l’oeil

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  • Exposición Chez l'Oeil de David Contreras para Tigomigo. 2019
  • Exposición de Chez Oeil de David Contreras para Tigomigo. 2019
  • Exposición de Chez Oeil de David Contreras para Tigomigo. 2019
  • Exposición de Chez Oeil de David Contreras para Tigomigo. 2019
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09/03/201905/05/2019

De miércoles a viernes:
de 17:30 a 20:30h.

Primer fin de semana de cada mes:
sábado y domingo de 10 a 13
y de 17:30 a 20:30h.

Creo en el arte como una de las pocas actividades mediante la cual todavía existe la posibilidad de transgredir la dictadura de la razón práctica que nos domina. La lógica del beneficio, del utilitarismo y de la vida orientada únicamente a la productividad, han convertido a las sociedades modernas en puro acto de consumo, infantilización y espectáculo. A pesar de esta realidad tan poco esperanzadora, el acto creativo continúa siendo la demostración que es imposible extirpar del todo la esencia genuina del hecho humano, consistente en el eterno dilema entre lo que se tiene que hacer y lo que se quiere hacer, entre el principio de realidad y el principio del placer.

Todo nos empuja a comportarnos como seres ultra sensatos, ahorradores, vigilantes de nuestra seguridad y previsores ante el futuro, pero existe en nuestro ADN una tendencia irreprimible al dispendio, la dilapidación, la violencia y a ejercer nuestra libertad incluso cuando esta pueda suponer una desventaja personal. Esta parte que siempre se ha considerado como negativa, y que no es otra cosa que la potencia del deseo, es la que me interesa evidenciar, por encima incluso de criterios estéticos. El arte puede actuar como una herramienta de transgresión y como ariete contra esta arquitectura de raciocinio y subordinación. El deseo es el único motor real de nuestras vidas. Es la fuente salvaje de la cual emana el auténtico arte. Para ser franco y diáfano, detesto la ciencia y la tecnología por su soberbia. Toda mi intención funciona a manera de resistencia y rechazo de la modernidad. Es por eso que como apoyo para mi trabajo, me decanté por la elección de materiales banales y cotidianos, carentes de valor técnico, científico o cultural.

En el proceso de materialización de la obra, el azar y el juego son esenciales. La mente se convierte en aliada cuando no se la intenta controlar. Dejándome guiar por la intuición y una irracionalidad objetiva, intento establecer nuevas relaciones entre los objetos confrontándolos los unos con los otros, evitando edulcorarlos y también cualquier fin narrativo o edificante. Me atrae enormemente el tratamiento de la mirada del observador. En muchas ocasiones introduzco pequeños elementos ópticos para dirigir esta mirada. Sobre el resultado final prefiero que sea el espectador quien juzgue y decida cuál es su lectura. Espero que, como yo, juegue. Estoy seguro que su subconsciente le habla.

David Contreras.