Espacios de debate, intercambio y amistad

compartir

Un niño que jugaba en lo alto de la montaña con los perros y las piñas. Una niña que amaba a los geranios y les tomaba prestado los pétalos para pintarse las uñas de colores. La vida está hecha de pequeñas grandes historias. E Irene Pérez, a través de la exposición Llavors per a la resistència también las ha querido reivindicar.

Sesión de cuenta cuentos en Tigomigo

La niña ahora se disfraza bajo unos rizos tocados de ceniza. Pero no os engañáis: bajo esta mirada de cielo sin nubes se esconde la misma sonrisa limpia y curiosa. El niño también juega a despistar pero bajo el saludo tímido y educado continúa jugando con piñas, semillas, árboles y metales. ¿Los habéis reconocido? Son Rosanna Fontanet y Joan Ignasi Ros que acompañaron Irene en una sesión íntima de cuentacuentos.

Esta fue una de las actividades que hemos tenido la suerte y el honor de acoger en Tigomigo, en el marco de la exposición Llavors per a la resistència. Siempre decimos que lo mejor de este proyecto son las personas con quienes tenemos la suerte de trabajar: porque nos enseñan, nos sorprenden y nos hacen crecer alas en la cabeza y sonrisas en los labios.

Con Irene esto nos está pasando en cada una de las actividades que ha programado para acompañar su muestra. La última fue una sesión de juegos y una proyección del documental Lorenza Böttner – Portrait of an Artist. Con una taza de café en las manos jugamos y reímos, y también pudimos reflexionar sobre el exiguo papel que la historiografía oficial ha reservado a las mujeres. Y la merienda aconteció cenar porque la conversación era interesante, los compañeros increíbles y, afuera, la noche era fría.

Mañana sábado ha previsto otra actividad y las plazas ya están agotadas.

Gracias a todos por compartir estos momentos con nosotros.
Gracias, Irene, por construir estos espacios de debate, intercambio y amistad.