Concierto: El deseo como única condición.

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  • concierto: apuntes para una teoría del deseo
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La batería marca las constantes de un bolero cantado con voz de mujer, voz aterciopelada y grave, mientras el bajo comienza a escaparse hacia un solo nostálgico. Bésame mucho. Piensa que tal vez mañana yo ya estaré lejos…

Ayer celebramos en Tigomigo el primer concierto. Pere Loewe en el bajo eléctrico,  Rafael Barba en la batería y la voz increíble de Paola Karmona fueron los encargados de musicar la exposición Apuntes para una teoría del deseo.

Dos lenguajes distintos, la ilustración y la música, hablando sobre el mismo tema: el deseo, ese impulso eterno y eternamente insatisfecho que nos empuja hacia delante. La idea de unir estos dos mundos nació de Juan Carlos, el autor de los grabados delicados y efímeros que se exponen en Tigomigo hasta el 21 de febrero. Él lanzó el guante; Pedro, Rafael y Paola aceptaron el reto; y más de cuarenta personas pudieron ver el resultado.

Improvisación combinada con melodías que ya se han hecho eternas bajo la luz tenue de la sala. Y al fondo, la danza silenciosa de las ilustraciones sobre papel japonés.

Después del concierto, cervezas, arte y conversación. Una forma bellísima de despedirnos de esa tarde de sábado. Hasta pronto. Hasta la próxima. Porque ya tenemos fecha: el 21 de febrero esas mismas paredes acogerán un recital de poesía. Y contamos con vosotros.

Si no pudisteis ser de los afortunados en escucharlas, aquí os dejamos las imágenes y una promesa: habrá más.

Porque seguimos deseando.